martes, 19 de octubre de 2010

Qué mal está esto del maltrato.

http://www.elnuevodia.com/luzverdeagolpizasamujeresyninos-800433.html

Ayer leí que la Corte Suprema de los Emiratos Arabes declaró legal el maltrato físico de parte de un esposo hacia su esposa e hijos menores de edad, siempre y cuando éste no dejara marcas en el cuerpo del matratado. La primera reacción hubiese sido decir "me quedo sin palabras." Pero al contrario, fueron muchas las palabras que me vinieron a la mente y quisiera compartir unas pocas a través de este espacio.

Para nada deseo caer en los usuales argumentos de carácter étnico o religioso, que pudiesen ser una buena manera de desvincularnos del tema y decir que esto es un asunto de "esos locos musulmanes." Sería demasiado sencillo irnos por esa vertiente xenofóbica, ponernos "las gríngolas culturales" y expresar que esto es algo que "solo ocurre en sociedades primitivas." Qué ingenuos (o negligentes?) seríamos si prentendiésemos mantener la discusión ahí, y no aceptar que esto es un tema universal, el cual nos toca a todos muy de cerca. Tampoco podemos limitarnos a pensar solo se debe pensar en el maltrato físico. Sabemos que aunque es el más evidente, no necesariamente es el más dañino.

Leemos semanalmente, hasta el punto de ser indiferentes, cómo un esposo o ex-esposo asesina o agrede a su esposa o ex pareja. Surge como factor común en las investigaciones que "todos los vecinos sabían de los gritos y las amenezas," pero nadie se atrevia a hacer algo al respecto. "Pobre muchacha, tan buena que era..."

Hay quienes argumentarían que esto es algo que solo ocurre "entre la gentuza esa del caserío." Nuevamente erramos en el análisis y nos ponemos las "gafas del perjuicio social." Porque no conviene involucrar en esta discusión al prestigioso empresario que "jarta a bofetás" a Su Mujer cada vez que llega a la casa borracho, luego de haber estado el día de pesca en su mega-yate. Y La Señora?" Pues muy bien, gracias. "Estas cositas se le permiten al Señor siempre y cuando sea buen padre, que me pague la Platinum, que me lleve al baile del museo, que me cambie el carro cada dos años y que se asegure que viajemos al menos tres veces al año. El Señor tiene "su genio" pero yo sé que en el fondo es bueno..." No nos sorprenderemos cuando leamos en las esquelas: "R.I.P. La Señora del Empresario." Diremos todos: "tan buena que era..."

Seguimos pensando que esta breve noticia, sobre una decisión de un tribunal árabe, no nos comunica un problema que está cercano a todos?

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